Programa 342 – Experimentos ultrasecretos

Programa 342 Experimentos ultrasecretos

Experimentos ultrasecretos

Multitud de proyectos y ensayos militares secretos (a veces prohibidos) se han realizado a lo largo de la historia, especialmente en el siglo XX y, sobre todo, durante la guerra fría entre la Unión Soviética y EE.UU.

Experimentos con bombas atómicas, con armas químicas y biológicas utilizando cobayas humanas para casi todos ellos. Vamos a desvelar algunos de ellos con el periodista Juan Gómez, autor de “El experimento atómico”, que nos hablará de la bomba nuclear lanzada al espacio que alteró el campo magnético de la Tierra, o de los experimentos con nativos de las islas Marshall o los realizados con bebés. Enrique Ramos, ingeniero de telecomunicaciones y autor de “La visión remota”, nos dirá que son las armas psicotrónicas o los espías psíquicos y contará algunas historias relacionadas con el general Boris Ratnikov y sus peripecias con Boris Yeltsin o con George Bush. También sobre el general Alexei Savin, responsable de la Unidad Militar 10003, equivalente al Proyecto Stargate de visión remota o el curioso caso del psíquico Tofik Dadashev. Carlos Canales nos detallará el Proyecto Islero, cuando Franco quiso tener su propia bomba atómica. Terminaremos con un cuento sobre cierto portero de un prostíbulo…

OBRAS MENCIONADAS DURANTE EL PROGRAMA:

PELÍCULAS
– LA ISLA DEL DOCTOR MOREAU
Director: Don Taylor (1977)

– TELÉFONO ROJO: VOLAMOS HACIA MOSCÚ
Director: Stanley Kubrick (1964)

– EL DÍA DESPUÉS
Director: Nicholas Meyer (1983)

-LA HORA FINAL
Director: Eduardo Mendoza de Echave (2017)

-ARGO
Director: Ben Affleck (2012)

LIBROS
– COBAYAS ATÓMICOS. LOS EXPERIMENTOS RADIACTIVOS CON HUMANOS QUE OCULTÓ ESTADOS UNIDOS.
Eileen Welsome (2019)

– LAS TORTURAS MENTALES DE LA CIA
Gordon Thomas (1988)

– ARMAS, GÉRMENES Y ACERO
Jared Diamond (1997)

– NATURAL ESP
Ingo Swann (1987)

EL EXPERIMENTO ATÓMICO: ENGAÑOS, PROYECTOS SECRETOS, COBAYAS HUMANOS, ACCIDENTES OCULTADOS…
Juan Gómez Ruiz (2019)

Un día la raza humana se encontró con la energía nuclear y como contrapartida con un total desconocimiento de la misma.

Mientras se consideraba que sería la solución para el problema eterno de la energía, por otro lado se encontraba que su uso no era conocido, hasta dónde podía llegar y lo peor era desconocer menos todavía sus efectos secundarios.

Los países con los medios tecnológicos para crearla, decidieron llegar hasta el límite en la utilización de la energía atómica y para ello el mundo se convirtió en su campo de experimentación.

La población civil, los soldados o incluso los niños se convirtieron en cobayas de laboratorio para estudiar esa nueva fuente de energía, pero eso sí sin el conocimiento, muchas veces, de las propias personas sobre las que se experimentaba. Desde niños que comieron cereales irradiados, para ver que sucedía, hasta civiles expuestos a la radiación de una explosión atómica para ver que sucedía.

Mientras los gobiernos vendían un mundo futuro maravilloso al que se caminaba gracias a la energía atómica, de forma escondida, esos mismos gobiernos conspiraban contra su propia población, de forma que hoy, tras la desclasificación de muchos de estos experimentos, podemos conocer que ocurrió realmente y descubrir una verdad horrible que durante años se hay ocultado.

Juan Gómez nos trae una parte de estos horrores, de los cuales muy pocas personas sobrevivieron, pero sin duda quedan todavía muchas historias ocultas entre archívos y documentos que tal vez algún día se conozcan y nos irán mostrando la realidad total de eta etapa de la historia de la humanidad, que nuevamente nos enseña la crueldad del hombre contra sus hermanos de especie.

CÓMIC

HADASHI NO GEN (PIES DESCALZOS. UNA HISTORIA DE HIROSHIMA)
Keiji Nakazawa (1973-1974)

El lunes 6 de agosto de 1945 un niño de seis años vería como la madre de su compañero de clase se derretía ante sus ojos, y la mitad de su familia, como el resto de amigos y vecinos se habían convertido en una mancha en el suelo o montones sanguinolentos de restos humanos informes.

Keiji Nakazawa, junto a su madre, había sobrevivido al primer bombardeo atómico que conocería la historia y viviría claramente el horror nuclear.

Nakazawa hasta que no murió su madre no decidió contar su historia para que no se olvidara, para que los años no permitiera que se cambiara lo que allí pasó y no quedara registro de aquellas personas que desaparecieron, por causa de la bomba, casi literalmente, porque en la mayoría de los casos no quedaron casi ni siquiera huesos que poder incinerar.

En 2012 Nakazawa nos dejaría pero su obra sigue siendo publicada una y otra vez para que aquel horror no se olvide.

Las experiencias del autor son la base para la historia del niño protagonista Gen Nakaoka (el de los pies descalzos) y el valor de la historia ha hecho que su recopilación de historias haya llegado a vender siete millones de copias solo en Japón, haya sido adaptado como anime cinematográfico (1983-1988), e incluso en una miniserie de televisión, en imagen real, de dos capítulos, emitidas por Fuji TV en 2007.

Este manga se ha convertido en lectura obligada en colegios y bibliotecas en su país, para no olvidar a Hiroshima e incluso el Gobierno Japonés llegó a traducirlo al ingles para regalárselo a los representantes de todos los países que entraban como nuevos participantes del Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares.

Las escenas de Nakazawa nos muestran una realidad que somos incapaces de imaginar. Ver como una amiga del protagonista acaba junto a él con media cara derretida, de cómo la ciudad se queda congelada, como en un negativo fotográfico, durante un minuto interminable, el desfile de zombies que, después de la explosión, deambulan por la ciudad, entre los cascotes y el polvo de una ciudad destruida, zombies que ven como la piel se les desprende de los miembros o los ojos han desaparecido, mostrando sus cuencas vacías.

Este manga debería ser de lectura obligatoria para que todos entendamos hasta donde puede llegar la crueldad del ser humano, capaz de destruir una ciudad, llena de gente inocente, por el mero hecho de demostrar la superioridad de una nación sobre otra.

Nunca olvidemos Hiroshima y este manga nos permite ver la realidad de lo que fue.

 

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